
Travel and Tour World pinta un panorama preocupante para la primera temporada alta de prueba del Sistema biométrico de Entrada/Salida (EES) de la UE. Las asociaciones del sector ACI Europe e IATA advierten que, sin un aumento urgente de personal, los tiempos de espera en las fronteras exteriores del espacio Schengen podrían “dispararse hasta las cuatro horas” para julio. La alerta señala especialmente a los aeropuertos de París-Charles-de-Gaulle, Ginebra y Madrid, que ya enfrentan problemas por la ‘tecnología en fase inicial’ y la falta de personal.
Desde enero, todos los viajeros no pertenecientes a la UE —incluidos ciudadanos británicos y estadounidenses— deben entregar sus huellas dactilares y un escaneo facial la primera vez que ingresan al bloque tras 90 días. El sistema también aplica automáticamente el límite de estancia de 90/180 días. Las aerolíneas que operan en Francia informan que ya deben embarcar pasajeros con cuatro horas de antelación en puntos críticos como Tenerife para cumplir con los trámites de salida.
Para los operadores turísticos franceses, la amenaza de colas de varias horas a la llegada pone en riesgo la recuperación justo cuando la demanda en Asia-Pacífico está repuntando.
Si las nuevas normas biométricas parecen complicadas, plataformas como VisaHQ pueden ayudar. Su portal para Francia (https://www.visahq.com/france/) ofrece orientación en tiempo real para la entrada, calculadoras de días Schengen y apoyo paso a paso para solicitudes de visa, facilitando a viajeros y equipos de movilidad corporativa un camino más claro ante los requisitos cambiantes.
Las líneas de cruceros que realizan escalas en Marsella y Le Havre presionan al Ministerio del Interior para que instale quioscos marítimos dedicados y evitar así salidas perdidas.
Los equipos de movilidad corporativa deben actualizar las instrucciones previas al viaje: recomendar a los viajeros dejar al menos cuatro horas entre la hora prevista de aterrizaje y las reuniones en tren, y usar aplicaciones ‘Calculadora Schengen’ para evitar alertas automáticas por exceder la estancia, que ahora podrían derivar en prohibiciones de varios años.
La Comisión Europea asegura que la incorporación de más puertas electrónicas y una próxima app de preinscripción de Frontex aliviarán la presión antes del pico de julio. Hasta que estas soluciones estén operativas, los aeropuertos franceses deberán lidiar con obras invernales, eventos de prueba olímpicos y un régimen biométrico completamente nuevo, aumentando la probabilidad de nuevos puntos críticos operativos.
Desde enero, todos los viajeros no pertenecientes a la UE —incluidos ciudadanos británicos y estadounidenses— deben entregar sus huellas dactilares y un escaneo facial la primera vez que ingresan al bloque tras 90 días. El sistema también aplica automáticamente el límite de estancia de 90/180 días. Las aerolíneas que operan en Francia informan que ya deben embarcar pasajeros con cuatro horas de antelación en puntos críticos como Tenerife para cumplir con los trámites de salida.
Para los operadores turísticos franceses, la amenaza de colas de varias horas a la llegada pone en riesgo la recuperación justo cuando la demanda en Asia-Pacífico está repuntando.
Si las nuevas normas biométricas parecen complicadas, plataformas como VisaHQ pueden ayudar. Su portal para Francia (https://www.visahq.com/france/) ofrece orientación en tiempo real para la entrada, calculadoras de días Schengen y apoyo paso a paso para solicitudes de visa, facilitando a viajeros y equipos de movilidad corporativa un camino más claro ante los requisitos cambiantes.
Las líneas de cruceros que realizan escalas en Marsella y Le Havre presionan al Ministerio del Interior para que instale quioscos marítimos dedicados y evitar así salidas perdidas.
Los equipos de movilidad corporativa deben actualizar las instrucciones previas al viaje: recomendar a los viajeros dejar al menos cuatro horas entre la hora prevista de aterrizaje y las reuniones en tren, y usar aplicaciones ‘Calculadora Schengen’ para evitar alertas automáticas por exceder la estancia, que ahora podrían derivar en prohibiciones de varios años.
La Comisión Europea asegura que la incorporación de más puertas electrónicas y una próxima app de preinscripción de Frontex aliviarán la presión antes del pico de julio. Hasta que estas soluciones estén operativas, los aeropuertos franceses deberán lidiar con obras invernales, eventos de prueba olímpicos y un régimen biométrico completamente nuevo, aumentando la probabilidad de nuevos puntos críticos operativos.








