
Financial Times informa sobre un aumento significativo en las denegaciones de visados emitidas por la Embajada de Estados Unidos en Londres contra ejecutivos radicados en el Reino Unido que tienen antecedentes de advertencias policiales históricas o arrestos sin condena, algunos de hace hasta cinco décadas. Abogados de inmigración señalan que los funcionarios consulares están utilizando la amplia discreción del artículo ‘214(b)’ para rechazar solicitudes de visados B-1/B-2 y E sin explicación, como parte de la política más estricta de “captura y revocación” impulsada por el Secretario de Estado Marco Rubio.
Fundadores de empresas tecnológicas, miembros de juntas directivas del FTSE-100 y socios de capital de riesgo se encuentran entre los rechazados en las últimas semanas, lo que ha obligado a cancelar presentaciones ante inversores y retrasar lanzamientos en el mercado estadounidense. Varios solicitantes que antes habían obtenido múltiples visados estadounidenses fueron rechazados pese a no haber cambios en sus circunstancias, lo que, según abogados, indica una nueva política de tolerancia cero.
Los intentos de presentar solicitudes a través de oficinas en París, Dublín o países del espacio Schengen están siendo redirigidos a Londres, cerrando las vías alternativas tradicionales. Además, la publicación de datos consulares se ha reducido, dejando a los equipos de movilidad con poca visibilidad sobre las tasas de rechazo.
En este contexto complicado, los especialistas de VisaHQ en Londres (https://www.visahq.com/united-kingdom/) pueden auditar los historiales de viaje de los solicitantes, identificar posibles señales de alerta tempranas y coordinar la presentación oportuna de exenciones, ayudando a las empresas a mantener sus planes de viaje críticos a pesar del cambiante panorama de visados en EE.UU.
Los expertos ahora recomiendan a quienes tengan incluso una advertencia antigua considerar un plazo de cuatro a seis meses para obtener una “exención de inelegibilidad” y evaluar la posibilidad de enviar personal alternativo. Esta intensificación coincide con la proximidad a las elecciones estadounidenses de noviembre y un endurecimiento generalizado de los controles de seguridad, incluyendo la revisión de redes sociales.
Para las multinacionales con sede en el Reino Unido, el mensaje es claro: revisar previamente los archivos del personal, programar las citas para visados con mucha antelación y preparar planes de contingencia ante posibles rechazos de última hora que puedan afectar reuniones de directorio, participaciones en ferias comerciales y negociaciones de fusiones y adquisiciones.
Fundadores de empresas tecnológicas, miembros de juntas directivas del FTSE-100 y socios de capital de riesgo se encuentran entre los rechazados en las últimas semanas, lo que ha obligado a cancelar presentaciones ante inversores y retrasar lanzamientos en el mercado estadounidense. Varios solicitantes que antes habían obtenido múltiples visados estadounidenses fueron rechazados pese a no haber cambios en sus circunstancias, lo que, según abogados, indica una nueva política de tolerancia cero.
Los intentos de presentar solicitudes a través de oficinas en París, Dublín o países del espacio Schengen están siendo redirigidos a Londres, cerrando las vías alternativas tradicionales. Además, la publicación de datos consulares se ha reducido, dejando a los equipos de movilidad con poca visibilidad sobre las tasas de rechazo.
En este contexto complicado, los especialistas de VisaHQ en Londres (https://www.visahq.com/united-kingdom/) pueden auditar los historiales de viaje de los solicitantes, identificar posibles señales de alerta tempranas y coordinar la presentación oportuna de exenciones, ayudando a las empresas a mantener sus planes de viaje críticos a pesar del cambiante panorama de visados en EE.UU.
Los expertos ahora recomiendan a quienes tengan incluso una advertencia antigua considerar un plazo de cuatro a seis meses para obtener una “exención de inelegibilidad” y evaluar la posibilidad de enviar personal alternativo. Esta intensificación coincide con la proximidad a las elecciones estadounidenses de noviembre y un endurecimiento generalizado de los controles de seguridad, incluyendo la revisión de redes sociales.
Para las multinacionales con sede en el Reino Unido, el mensaje es claro: revisar previamente los archivos del personal, programar las citas para visados con mucha antelación y preparar planes de contingencia ante posibles rechazos de última hora que puedan afectar reuniones de directorio, participaciones en ferias comerciales y negociaciones de fusiones y adquisiciones.











