
Tras semanas de especulaciones, el gobierno de coalición checo ha esbozado cómo planea ajustar el marco legal para los casi 390,000 ucranianos que viven en el país bajo protección temporal. Según documentos a los que tuvo acceso Deník N, el gabinete no cancelará el programa, pero sí planea endurecerlo de forma selectiva en tres áreas: elegibilidad para ayudas sociales, acceso al mercado laboral y controles de residencia.
En primer lugar, las autoridades quieren introducir suplementos de vivienda basados en ingresos, de modo que solo los refugiados que no puedan costear los alquileres del mercado reciban ayuda estatal. En segundo lugar, los empleadores en regiones con alta tasa de desempleo podrían tener que demostrar que no encontraron candidatos locales antes de contratar a ucranianos recién llegados. Por último, el servicio policial de extranjeros tendrá acceso en tiempo real a datos de salida fronteriza para detectar a quienes pasen largos periodos en Ucrania, en respuesta a las acusaciones de “turismo de bienestar” por parte de partidos nacionalistas.
Para los ucranianos y empleadores en Chequia que intentan adaptarse a estas normas cambiantes, VisaHQ ofrece una forma práctica de seguir las actualizaciones y gestionar la documentación necesaria. Su página dedicada a la República Checa (https://www.visahq.com/czech-republic/) proporciona actualizaciones en tiempo real, listas de verificación para solicitudes y herramientas para agendar citas para permisos de trabajo, tarjetas de residencia y visados de corta duración, ayudando a los solicitantes a cumplir con las nuevas medidas conforme se implementen.
Las propuestas quedan lejos de las restricciones drásticas que exigía la ultraderecha del SPD, que pedía retirar masivamente la protección a quienes regresaran a Ucrania y limitar las oportunidades laborales a puestos difíciles de cubrir. Fuentes del Ministerio del Interior indican que el gabinete buscó un compromiso que tranquilizara a los votantes preocupados por los costos, sin violar la legislación europea ni dañar la reputación de Chequia como uno de los principales apoyos a Kiev.
Para las empresas, los cambios previstos traen noticias mixtas. La mayoría podrá seguir contratando ucranianos con contratos laborales estándar, pero los departamentos de recursos humanos en regiones con alta tasa de desempleo deberán prepararse para posibles trámites de prueba de mercado laboral, similares a los exigidos para contrataciones fuera de la UE. Los subsidios de vivienda, que grandes empleadores usan para estabilizar a sus trabajadores migrantes, podrían reducirse o desaparecer, aumentando los costos de retención.
Se espera que el proyecto de ley llegue al parlamento en marzo y, si se aprueba, podría entrar en vigor el 1 de julio de 2026. Empleadores, proveedores de servicios de reubicación y empleados afectados deben seguir el proceso legislativo y, si es necesario, presentar comentarios durante la fase de consulta pública.
En primer lugar, las autoridades quieren introducir suplementos de vivienda basados en ingresos, de modo que solo los refugiados que no puedan costear los alquileres del mercado reciban ayuda estatal. En segundo lugar, los empleadores en regiones con alta tasa de desempleo podrían tener que demostrar que no encontraron candidatos locales antes de contratar a ucranianos recién llegados. Por último, el servicio policial de extranjeros tendrá acceso en tiempo real a datos de salida fronteriza para detectar a quienes pasen largos periodos en Ucrania, en respuesta a las acusaciones de “turismo de bienestar” por parte de partidos nacionalistas.
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Las propuestas quedan lejos de las restricciones drásticas que exigía la ultraderecha del SPD, que pedía retirar masivamente la protección a quienes regresaran a Ucrania y limitar las oportunidades laborales a puestos difíciles de cubrir. Fuentes del Ministerio del Interior indican que el gabinete buscó un compromiso que tranquilizara a los votantes preocupados por los costos, sin violar la legislación europea ni dañar la reputación de Chequia como uno de los principales apoyos a Kiev.
Para las empresas, los cambios previstos traen noticias mixtas. La mayoría podrá seguir contratando ucranianos con contratos laborales estándar, pero los departamentos de recursos humanos en regiones con alta tasa de desempleo deberán prepararse para posibles trámites de prueba de mercado laboral, similares a los exigidos para contrataciones fuera de la UE. Los subsidios de vivienda, que grandes empleadores usan para estabilizar a sus trabajadores migrantes, podrían reducirse o desaparecer, aumentando los costos de retención.
Se espera que el proyecto de ley llegue al parlamento en marzo y, si se aprueba, podría entrar en vigor el 1 de julio de 2026. Empleadores, proveedores de servicios de reubicación y empleados afectados deben seguir el proceso legislativo y, si es necesario, presentar comentarios durante la fase de consulta pública.









