
El Departamento de Registro Civil y Migración de Chipre ha iniciado una campaña informativa urgente tras la confirmación de Bruselas de que los antiguos documentos nacionales de identidad sin características biométricas dejarán de ser válidos para viajes dentro de la UE a partir del 3 de agosto de 2026.
Este cambio responde al Reglamento de la UE 2019/1157, que busca reforzar las fronteras externas e internas del bloque mediante la obligatoriedad de tarjetas de policarbonato resistentes a manipulaciones y con chip incorporado. En la práctica, los ciudadanos chipriotas y griegos que aún posean documentos de identidad laminados en papel emitidos antes de 2015 deberán solicitar las nuevas tarjetas electrónicas antes de la fecha límite o recurrir al pasaporte para viajar dentro de la Unión.
Para quienes deseen adaptarse sin contratiempos a estas nuevas normas, VisaHQ ofrece un servicio integral para obtener la nueva tarjeta biométrica o renovar el pasaporte. A través de su portal en Chipre (https://www.visahq.com/cyprus/), los solicitantes pueden agendar citas, realizar verificaciones de documentos y seguir el proceso en línea, ahorrando tiempo y evitando sorpresas de última hora en el aeropuerto.
Para los viajeros frecuentes de negocios, este cambio es más que un trámite burocrático. Las aerolíneas y operadores de autobuses transfronterizos estarán obligados a negar el embarque a quienes presenten documentos obsoletos, y algunos controles automáticos en los aeropuertos de Lárnaca y Pafos serán reprogramados para rechazar el formato antiguo desde la primavera de 2026, como parte de las pruebas del Sistema de Entrada/Salida (EES).
El Ministerio del Interior estima que alrededor de 420,000 chipriotas —casi la mitad de la población residente— aún utilizan tarjetas no conformes. Para evitar cuellos de botella, las oficinas distritales ampliarán su horario los sábados y habilitarán un canal rápido para viajeros con reservas próximas.
Se recomienda a las empresas que envían personal regularmente a Europa continental revisar ahora los documentos de viaje de sus empleados, reservando tiempo para la toma de huellas y fotografías. Tras la fecha límite, la única opción será el pasaporte, que en algunos casos deberá renovarse si su validez es inferior a seis meses, duplicando así la carga administrativa.
Este cambio responde al Reglamento de la UE 2019/1157, que busca reforzar las fronteras externas e internas del bloque mediante la obligatoriedad de tarjetas de policarbonato resistentes a manipulaciones y con chip incorporado. En la práctica, los ciudadanos chipriotas y griegos que aún posean documentos de identidad laminados en papel emitidos antes de 2015 deberán solicitar las nuevas tarjetas electrónicas antes de la fecha límite o recurrir al pasaporte para viajar dentro de la Unión.
Para quienes deseen adaptarse sin contratiempos a estas nuevas normas, VisaHQ ofrece un servicio integral para obtener la nueva tarjeta biométrica o renovar el pasaporte. A través de su portal en Chipre (https://www.visahq.com/cyprus/), los solicitantes pueden agendar citas, realizar verificaciones de documentos y seguir el proceso en línea, ahorrando tiempo y evitando sorpresas de última hora en el aeropuerto.
Para los viajeros frecuentes de negocios, este cambio es más que un trámite burocrático. Las aerolíneas y operadores de autobuses transfronterizos estarán obligados a negar el embarque a quienes presenten documentos obsoletos, y algunos controles automáticos en los aeropuertos de Lárnaca y Pafos serán reprogramados para rechazar el formato antiguo desde la primavera de 2026, como parte de las pruebas del Sistema de Entrada/Salida (EES).
El Ministerio del Interior estima que alrededor de 420,000 chipriotas —casi la mitad de la población residente— aún utilizan tarjetas no conformes. Para evitar cuellos de botella, las oficinas distritales ampliarán su horario los sábados y habilitarán un canal rápido para viajeros con reservas próximas.
Se recomienda a las empresas que envían personal regularmente a Europa continental revisar ahora los documentos de viaje de sus empleados, reservando tiempo para la toma de huellas y fotografías. Tras la fecha límite, la única opción será el pasaporte, que en algunos casos deberá renovarse si su validez es inferior a seis meses, duplicando así la carga administrativa.









