
Las fronteras aéreas, ferroviarias y de autopistas de Bélgica se preparan para la próxima fase del Sistema de Entrada-Salida de la UE (EES), la base de datos a nivel comunitario que registrará las huellas dactilares y las imágenes faciales de todos los nacionales de terceros países exentos de visado cada vez que crucen una frontera externa del espacio Schengen. El 10 de abril finalizará el actual “lanzamiento suave” y, salvo que Bruselas y otros Estados miembros activen alguna de las excepciones previstas en el sistema, la policía fronteriza deberá registrar al 100 % de los viajeros, frente al 35 % actual.
Grupos del sector —entre ellos ACI Europe, Airlines for Europe y la propia Junta de Representantes de Aerolíneas de Bélgica— advierten que la combinación del tráfico de Semana Santa, la escasez de personal y los quioscos biométricos poco familiares podría provocar colas de hasta cinco horas en el aeropuerto de Bruselas. La Compañía Nacional de Ferrocarriles Belga (SNCB) y Eurostar temen cuellos de botella similares en las terminales del túnel del Canal en Bruselas-Midi; a diferencia de los aeropuertos, estas instalaciones no pueden distribuir fácilmente a los pasajeros entre varios quioscos.
Para ayudar a empresas y viajeros a anticiparse a los nuevos trámites biométricos, el portal de VisaHQ para Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) ofrece actualizaciones en tiempo real, listas de documentos y asistencia personalizada para todo, desde visados Schengen hasta los procedimientos fronterizos post-EES, garantizando que los viajeros puedan cruzar las fronteras belgas con confianza.
Los aeropuertos que probaron el sistema el otoño pasado (Madrid, París-Orly y Roma) reportaron caídas en el flujo de pasajeros del 40-60 % durante los picos, a pesar del requisito reducido del 35 % y la posibilidad de suspender los controles EES en caso de “dificultades operativas graves”. El aeropuerto de Bruselas ya ha solicitado a la policía federal que confirme que la misma cláusula de suspensión estará disponible durante la temporada alta de verano.
Para los gestores de viajes de negocios, el consejo práctico es claro: añadir tiempo extra en los itinerarios para el personal no comunitario, advertir a los clientes que el primer registro lleva más tiempo que los cruces posteriores y animar a los viajeros a preinscribirse mediante la aplicación móvil opcional que el Ministerio del Interior belga planea lanzar en marzo. Las empresas con visitantes frecuentes del Reino Unido también están revisando si pueden trasladar reuniones al área Schengen doméstica para evitar capturas biométricas repetidas.
Las autoridades belgas insisten en que la tecnología acabará reduciendo el fraude y agilizando los flujos, pero reconocen que “2026 será un año de aprendizaje”. Se han elaborado listas de personal de contingencia para los aeropuertos de Bruselas y Charleroi, aunque los sindicatos señalan que la contratación va lenta y que los agentes podrían ir a la huelga si las horas extra se vuelven habituales. Por ello, la industria del turismo presiona a la Comisión Europea para que emita una exención general que permita a los Estados miembros pausar el EES si los tiempos de procesamiento superan los umbrales acordados, una medida que ofrecería un respiro a guardias fronterizos, aerolíneas y viajeros durante el periodo de transición.
Grupos del sector —entre ellos ACI Europe, Airlines for Europe y la propia Junta de Representantes de Aerolíneas de Bélgica— advierten que la combinación del tráfico de Semana Santa, la escasez de personal y los quioscos biométricos poco familiares podría provocar colas de hasta cinco horas en el aeropuerto de Bruselas. La Compañía Nacional de Ferrocarriles Belga (SNCB) y Eurostar temen cuellos de botella similares en las terminales del túnel del Canal en Bruselas-Midi; a diferencia de los aeropuertos, estas instalaciones no pueden distribuir fácilmente a los pasajeros entre varios quioscos.
Para ayudar a empresas y viajeros a anticiparse a los nuevos trámites biométricos, el portal de VisaHQ para Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) ofrece actualizaciones en tiempo real, listas de documentos y asistencia personalizada para todo, desde visados Schengen hasta los procedimientos fronterizos post-EES, garantizando que los viajeros puedan cruzar las fronteras belgas con confianza.
Los aeropuertos que probaron el sistema el otoño pasado (Madrid, París-Orly y Roma) reportaron caídas en el flujo de pasajeros del 40-60 % durante los picos, a pesar del requisito reducido del 35 % y la posibilidad de suspender los controles EES en caso de “dificultades operativas graves”. El aeropuerto de Bruselas ya ha solicitado a la policía federal que confirme que la misma cláusula de suspensión estará disponible durante la temporada alta de verano.
Para los gestores de viajes de negocios, el consejo práctico es claro: añadir tiempo extra en los itinerarios para el personal no comunitario, advertir a los clientes que el primer registro lleva más tiempo que los cruces posteriores y animar a los viajeros a preinscribirse mediante la aplicación móvil opcional que el Ministerio del Interior belga planea lanzar en marzo. Las empresas con visitantes frecuentes del Reino Unido también están revisando si pueden trasladar reuniones al área Schengen doméstica para evitar capturas biométricas repetidas.
Las autoridades belgas insisten en que la tecnología acabará reduciendo el fraude y agilizando los flujos, pero reconocen que “2026 será un año de aprendizaje”. Se han elaborado listas de personal de contingencia para los aeropuertos de Bruselas y Charleroi, aunque los sindicatos señalan que la contratación va lenta y que los agentes podrían ir a la huelga si las horas extra se vuelven habituales. Por ello, la industria del turismo presiona a la Comisión Europea para que emita una exención general que permita a los Estados miembros pausar el EES si los tiempos de procesamiento superan los umbrales acordados, una medida que ofrecería un respiro a guardias fronterizos, aerolíneas y viajeros durante el periodo de transición.








