
El comisario europeo de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, aprovechó una rueda de prensa en Bruselas el 28 de enero de 2026 para presentar la reforma más profunda de la arquitectura migratoria y de asilo de la UE desde 2015.
El paquete se basa en tres pilares. Primero, la Comisión pedirá a los estados miembros, incluida Alemania, que mantengan o reintroduzcan controles fronterizos selectivos siempre que aumenten las llegadas irregulares. Segundo, un nuevo marco legal obligará a las autoridades nacionales a imponer prohibiciones de reingreso de diez años a quienes ignoren una orden de deportación, y a detener a las personas consideradas una amenaza para la seguridad hasta su expulsión. Tercero, la UE buscará acuerdos con terceros países, siguiendo el modelo del pacto Reino Unido-Ruanda, para establecer “centros de retorno” fuera de Europa donde se puedan procesar a los solicitantes de asilo rechazados.
Aunque Bruselas asegura que las propuestas respetan el derecho internacional y europeo, organizaciones de la sociedad civil las han condenado por ser punitivas y por poner en riesgo el derecho a solicitar asilo. El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, recibió la iniciativa con cautela, argumentando que “un mejor control externo es la condición previa para un espacio Schengen abierto”.
En este contexto, organizaciones y viajeros que quieran anticiparse a los cambios en las normas de entrada pueden recurrir al servicio en línea de VisaHQ para visados y documentos de residencia en Alemania (https://www.visahq.com/germany/). La plataforma reúne las últimas actualizaciones oficiales, simplifica los pasos de solicitud y ofrece apoyo experto, ayudando a evitar retrasos o problemas de cumplimiento a medida que los controles fronterizos se intensifican.
Para empleadores y gestores de movilidad, la principal consecuencia práctica será la probable intensificación de los controles de identidad en autobuses y trenes transfronterizos a corto plazo. Por ello, las empresas que trasladen talento a Alemania desde países vecinos de la UE deberían prever más tiempo de viaje y aconsejar a sus empleados llevar toda la documentación completa. A medio plazo, las deportaciones más rápidas podrían liberar capacidad administrativa en las oficinas de extranjería alemanas (Ausländerbehörden), acortando potencialmente los tiempos de espera para titulares de permisos de trabajo.
La aprobación del plan en su forma actual dependerá de una votación por mayoría cualificada en el Consejo a finales de este año. La posición de Alemania será clave: Berlín debe equilibrar la presión interna por controles más estrictos con su compromiso histórico con la protección humanitaria.
El paquete se basa en tres pilares. Primero, la Comisión pedirá a los estados miembros, incluida Alemania, que mantengan o reintroduzcan controles fronterizos selectivos siempre que aumenten las llegadas irregulares. Segundo, un nuevo marco legal obligará a las autoridades nacionales a imponer prohibiciones de reingreso de diez años a quienes ignoren una orden de deportación, y a detener a las personas consideradas una amenaza para la seguridad hasta su expulsión. Tercero, la UE buscará acuerdos con terceros países, siguiendo el modelo del pacto Reino Unido-Ruanda, para establecer “centros de retorno” fuera de Europa donde se puedan procesar a los solicitantes de asilo rechazados.
Aunque Bruselas asegura que las propuestas respetan el derecho internacional y europeo, organizaciones de la sociedad civil las han condenado por ser punitivas y por poner en riesgo el derecho a solicitar asilo. El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, recibió la iniciativa con cautela, argumentando que “un mejor control externo es la condición previa para un espacio Schengen abierto”.
En este contexto, organizaciones y viajeros que quieran anticiparse a los cambios en las normas de entrada pueden recurrir al servicio en línea de VisaHQ para visados y documentos de residencia en Alemania (https://www.visahq.com/germany/). La plataforma reúne las últimas actualizaciones oficiales, simplifica los pasos de solicitud y ofrece apoyo experto, ayudando a evitar retrasos o problemas de cumplimiento a medida que los controles fronterizos se intensifican.
Para empleadores y gestores de movilidad, la principal consecuencia práctica será la probable intensificación de los controles de identidad en autobuses y trenes transfronterizos a corto plazo. Por ello, las empresas que trasladen talento a Alemania desde países vecinos de la UE deberían prever más tiempo de viaje y aconsejar a sus empleados llevar toda la documentación completa. A medio plazo, las deportaciones más rápidas podrían liberar capacidad administrativa en las oficinas de extranjería alemanas (Ausländerbehörden), acortando potencialmente los tiempos de espera para titulares de permisos de trabajo.
La aprobación del plan en su forma actual dependerá de una votación por mayoría cualificada en el Consejo a finales de este año. La posición de Alemania será clave: Berlín debe equilibrar la presión interna por controles más estrictos con su compromiso histórico con la protección humanitaria.







