
Mientras los trenes se paralizan, muchas empresas con sede en Bruselas están optando por el teletrabajo. Una encuesta rápida realizada a 535 pequeñas y medianas empresas por el proveedor de servicios de recursos humanos SD Worx revela que el 50 % de las pymes en la capital activan esquemas de trabajo desde casa durante las huelgas de transporte, en comparación con solo el 11 % en Flandes y el 21 % en Valonia.
Estas cifras reflejan una experiencia adquirida con esfuerzo: los trabajadores de Bruselas dependen en gran medida del transporte público y han vivido cinco huelgas nacionales desde marzo de 2025. Las empresas de manufactura y construcción, donde el teletrabajo es menos viable, informan que ajustan los turnos (19 %), avisan con anticipación a los clientes sobre retrasos (16 %) y, en el 5 % de los casos, ralentizan o detienen la producción.
Para las empresas que aún necesitan enviar empleados al extranjero durante las huelgas, VisaHQ puede agilizar los trámites. A través de su portal en Bélgica, la plataforma acelera el procesamiento de visados y documentos de viaje, permitiendo que los equipos de recursos humanos se concentren en la planificación de la respuesta a la huelga en lugar de gestionar consulados.
El mensaje para los responsables de movilidad global es doble. Primero, las políticas de movilidad y recursos humanos deben estar alineadas: los gestores de viajes pueden cancelar desplazamientos, pero solo recursos humanos puede aprobar arreglos de teletrabajo ad hoc o reglas de dietas para trabajadores varados en el extranjero. Segundo, las empresas deben documentar los acuerdos laborales durante las huelgas; los inspectores laborales belgas pueden solicitar pruebas de que las normas de teletrabajo cumplen con los estándares de salud, seguridad y protección de datos.
Las empresas en otras regiones de Bélgica pueden aprender del ejemplo de Bruselas, mientras los sindicatos ferroviarios anuncian más acciones. Implementar un ‘modo huelga’ flexible —que incluya VPNs de acceso remoto, herramientas de firma digital y alternativas a los vales de comida— puede reducir las pérdidas de productividad y apoyar el bienestar de los trabajadores.
Estas cifras reflejan una experiencia adquirida con esfuerzo: los trabajadores de Bruselas dependen en gran medida del transporte público y han vivido cinco huelgas nacionales desde marzo de 2025. Las empresas de manufactura y construcción, donde el teletrabajo es menos viable, informan que ajustan los turnos (19 %), avisan con anticipación a los clientes sobre retrasos (16 %) y, en el 5 % de los casos, ralentizan o detienen la producción.
Para las empresas que aún necesitan enviar empleados al extranjero durante las huelgas, VisaHQ puede agilizar los trámites. A través de su portal en Bélgica, la plataforma acelera el procesamiento de visados y documentos de viaje, permitiendo que los equipos de recursos humanos se concentren en la planificación de la respuesta a la huelga en lugar de gestionar consulados.
El mensaje para los responsables de movilidad global es doble. Primero, las políticas de movilidad y recursos humanos deben estar alineadas: los gestores de viajes pueden cancelar desplazamientos, pero solo recursos humanos puede aprobar arreglos de teletrabajo ad hoc o reglas de dietas para trabajadores varados en el extranjero. Segundo, las empresas deben documentar los acuerdos laborales durante las huelgas; los inspectores laborales belgas pueden solicitar pruebas de que las normas de teletrabajo cumplen con los estándares de salud, seguridad y protección de datos.
Las empresas en otras regiones de Bélgica pueden aprender del ejemplo de Bruselas, mientras los sindicatos ferroviarios anuncian más acciones. Implementar un ‘modo huelga’ flexible —que incluya VPNs de acceso remoto, herramientas de firma digital y alternativas a los vales de comida— puede reducir las pérdidas de productividad y apoyar el bienestar de los trabajadores.





