
El Ministerio del Interior ha comenzado 2026 con dos cambios clave que transformarán la forma en que las empresas globales despliegan personal en el Reino Unido.
En primer lugar, a partir del 8 de enero de 2026, todos los solicitantes por primera vez de las visas Skilled Worker, High Potential Individual (HPI) y Scale-up deberán demostrar un nivel de inglés equivalente al B2 del MCER, en lugar del nivel B1 requerido anteriormente. Este nuevo estándar, equivalente a un nivel intermedio alto o A-level, debe acreditarse mediante un Secure English Language Test (SELT) realizado con un proveedor aprobado o a través de un título universitario impartido en inglés. Los migrantes que ingresaron bajo estas rutas antes del 8 de enero mantendrán el requisito anterior para extensiones, pero los empleadores deberán ser más rigurosos en la selección de nuevos empleados y considerar tiempo adicional para la preparación y realización de la prueba. Los equipos de recursos humanos deben actualizar de inmediato los materiales de reclutamiento, anuncios de empleo y procesos de patrocinio. No presentar la documentación adecuada resultará en la denegación de la visa, lo que implicará pérdida de tiempo y costos tanto para el solicitante como para el patrocinador.
En segundo lugar, los ministros han confirmado que el sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del Reino Unido será obligatorio a partir del 25 de febrero de 2026 para nacionales exentos de visa de 85 países. Aerolíneas, operadores de ferry y Eurostar enfrentarán sanciones civiles si transportan pasajeros sin ETA, aplicando la política gubernamental de “sin permiso, no hay viaje”. La ETA tiene un costo de £16, es válida por dos años (o hasta la expiración del pasaporte) y permite múltiples visitas de hasta seis meses cada una. Desde su lanzamiento inicial en 2023, se han emitido más de 13 millones de autorizaciones, pero febrero marcará la primera fecha en que los viajeros podrán ser rechazados en la puerta de embarque. Las empresas que envíen personal al Reino Unido para reuniones o asignaciones cortas deben incorporar la verificación de ETA en sus procesos de reserva de viajes e informar a los empleados que la solicitud puede tardar hasta tres días hábiles si requiere revisión manual.
Para las compañías que prefieren evitar complicaciones con formularios y normativas cambiantes, el portal dedicado de VisaHQ para el Reino Unido (https://www.visahq.com/united-kingdom/) ofrece un servicio simplificado tanto para ETAs como para visas de trabajo, incluyendo programación automática de SELT, revisión de documentos conforme al nuevo estándar B2 y alertas en tiempo real sobre el estado de la solicitud, permitiendo a los equipos de RRHH centrarse en la gestión de la asignación en lugar del papeleo.
En conjunto, el aumento del nivel de inglés y la estricta aplicación del ETA reflejan las prioridades del gobierno: elevar las habilidades de los migrantes a largo plazo y digitalizar el control fronterizo para visitantes de corta duración. Las empresas que dependen de talento extranjero con habilidades medias o básicas podrían encontrar que algunos puestos no cumplen con el nuevo requisito lingüístico, mientras que los organizadores de eventos deberán anticipar un breve periodo de adaptación para viajeros frecuentes que se familiaricen con la aplicación ETA. A largo plazo, las autoridades aseguran que estos cambios mejorarán la integración en el mercado laboral y apoyarán una frontera completamente sin contacto para 2030.
Consejos prácticos para empleadores:
• Reserve las pruebas SELT con anticipación; centros en mercados clave como India y Nigeria ya reportan tiempos de espera más largos.
• Actualice las políticas de patrocinio y las cartas tipo de oferta para incluir el requisito B2.
• Incorpore el paso de ETA en los sistemas de autorización de viajes y recuerde a los empleados que un pasaporte nuevo requiere una ETA nueva.
• Manténgase atento a futuras comunicaciones del Ministerio del Interior; se han planteado posibles aumentos en las tarifas de ETA que podrían implementarse más adelante en el año.
En primer lugar, a partir del 8 de enero de 2026, todos los solicitantes por primera vez de las visas Skilled Worker, High Potential Individual (HPI) y Scale-up deberán demostrar un nivel de inglés equivalente al B2 del MCER, en lugar del nivel B1 requerido anteriormente. Este nuevo estándar, equivalente a un nivel intermedio alto o A-level, debe acreditarse mediante un Secure English Language Test (SELT) realizado con un proveedor aprobado o a través de un título universitario impartido en inglés. Los migrantes que ingresaron bajo estas rutas antes del 8 de enero mantendrán el requisito anterior para extensiones, pero los empleadores deberán ser más rigurosos en la selección de nuevos empleados y considerar tiempo adicional para la preparación y realización de la prueba. Los equipos de recursos humanos deben actualizar de inmediato los materiales de reclutamiento, anuncios de empleo y procesos de patrocinio. No presentar la documentación adecuada resultará en la denegación de la visa, lo que implicará pérdida de tiempo y costos tanto para el solicitante como para el patrocinador.
En segundo lugar, los ministros han confirmado que el sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del Reino Unido será obligatorio a partir del 25 de febrero de 2026 para nacionales exentos de visa de 85 países. Aerolíneas, operadores de ferry y Eurostar enfrentarán sanciones civiles si transportan pasajeros sin ETA, aplicando la política gubernamental de “sin permiso, no hay viaje”. La ETA tiene un costo de £16, es válida por dos años (o hasta la expiración del pasaporte) y permite múltiples visitas de hasta seis meses cada una. Desde su lanzamiento inicial en 2023, se han emitido más de 13 millones de autorizaciones, pero febrero marcará la primera fecha en que los viajeros podrán ser rechazados en la puerta de embarque. Las empresas que envíen personal al Reino Unido para reuniones o asignaciones cortas deben incorporar la verificación de ETA en sus procesos de reserva de viajes e informar a los empleados que la solicitud puede tardar hasta tres días hábiles si requiere revisión manual.
Para las compañías que prefieren evitar complicaciones con formularios y normativas cambiantes, el portal dedicado de VisaHQ para el Reino Unido (https://www.visahq.com/united-kingdom/) ofrece un servicio simplificado tanto para ETAs como para visas de trabajo, incluyendo programación automática de SELT, revisión de documentos conforme al nuevo estándar B2 y alertas en tiempo real sobre el estado de la solicitud, permitiendo a los equipos de RRHH centrarse en la gestión de la asignación en lugar del papeleo.
En conjunto, el aumento del nivel de inglés y la estricta aplicación del ETA reflejan las prioridades del gobierno: elevar las habilidades de los migrantes a largo plazo y digitalizar el control fronterizo para visitantes de corta duración. Las empresas que dependen de talento extranjero con habilidades medias o básicas podrían encontrar que algunos puestos no cumplen con el nuevo requisito lingüístico, mientras que los organizadores de eventos deberán anticipar un breve periodo de adaptación para viajeros frecuentes que se familiaricen con la aplicación ETA. A largo plazo, las autoridades aseguran que estos cambios mejorarán la integración en el mercado laboral y apoyarán una frontera completamente sin contacto para 2030.
Consejos prácticos para empleadores:
• Reserve las pruebas SELT con anticipación; centros en mercados clave como India y Nigeria ya reportan tiempos de espera más largos.
• Actualice las políticas de patrocinio y las cartas tipo de oferta para incluir el requisito B2.
• Incorpore el paso de ETA en los sistemas de autorización de viajes y recuerde a los empleados que un pasaporte nuevo requiere una ETA nueva.
• Manténgase atento a futuras comunicaciones del Ministerio del Interior; se han planteado posibles aumentos en las tarifas de ETA que podrían implementarse más adelante en el año.








