
El Tribunal Administrativo Regional (TAR) de Toscana ha endurecido los requisitos probatorios para los extranjeros que buscan la ciudadanía italiana por naturalización. En una decisión del 15 de enero publicada el 17 de enero, los jueces establecieron que los solicitantes deben demostrar una inscripción ininterrumpida en el registro municipal de población (anagrafe) durante todo el período de 10 años requerido. Los contratos de trabajo, facturas de servicios o pagos fiscales continuos ya no son suficientes para acreditar la «residencia legal».
Contexto legal: Según la Ley 91/1992, la mayoría de los extranjeros no comunitarios califican para la ciudadanía tras 10 años de «residencia legal». Las prefecturas han interpretado este término de manera desigual; algunas aceptaban pruebas alternativas como las contribuciones al INPS. La sentencia de Toscana alinea la jurisprudencia con las circulares del Ministerio del Interior de 2024, que priorizan la inscripción en el registro municipal sobre la presencia económica, estableciendo un estándar uniforme pero más estricto.
Implicaciones prácticas: La decisión podría afectar miles de expedientes pendientes en los que los solicitantes se basaban únicamente en registros laborales. Los equipos de movilidad deben verificar que los empleados desplazados a largo plazo estén correctamente inscritos en el anagrafe y, en caso contrario, ayudarles a regularizar su situación antes de presentar la solicitud de ciudadanía. No hacerlo podría reiniciar el conteo de los 10 años.
Para empresas e individuos que enfrentan estas exigencias documentales más estrictas, el servicio de VisaHQ para Italia (https://www.visahq.com/italy/) puede coordinar las inscripciones en el anagrafe, supervisar las renovaciones y recopilar la evidencia de residencia ahora requerida para la naturalización, ofreciendo un camino simplificado en un proceso cada vez más complejo.
Pasos para cumplir:
• Asegurar que las listas de verificación de recursos humanos incluyan la inscripción en el ayuntamiento dentro de los 90 días posteriores a la llegada.
• Mantener copias selladas del «certificato storico di residenza» en los archivos.
• Para años anteriores, obtener declaraciones retroactivas si el municipio ofrece ese servicio.
Perspectivas políticas: Los abogados esperan una apelación ante el Consejo de Estado, pero hasta que un tribunal superior se pronuncie, es probable que las prefecturas de todo el país sigan el precedente de Toscana. Las empresas que patrocinan naturalizaciones para talento clave deberían prever tiempos adicionales y costes legales.
Contexto legal: Según la Ley 91/1992, la mayoría de los extranjeros no comunitarios califican para la ciudadanía tras 10 años de «residencia legal». Las prefecturas han interpretado este término de manera desigual; algunas aceptaban pruebas alternativas como las contribuciones al INPS. La sentencia de Toscana alinea la jurisprudencia con las circulares del Ministerio del Interior de 2024, que priorizan la inscripción en el registro municipal sobre la presencia económica, estableciendo un estándar uniforme pero más estricto.
Implicaciones prácticas: La decisión podría afectar miles de expedientes pendientes en los que los solicitantes se basaban únicamente en registros laborales. Los equipos de movilidad deben verificar que los empleados desplazados a largo plazo estén correctamente inscritos en el anagrafe y, en caso contrario, ayudarles a regularizar su situación antes de presentar la solicitud de ciudadanía. No hacerlo podría reiniciar el conteo de los 10 años.
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• Para años anteriores, obtener declaraciones retroactivas si el municipio ofrece ese servicio.
Perspectivas políticas: Los abogados esperan una apelación ante el Consejo de Estado, pero hasta que un tribunal superior se pronuncie, es probable que las prefecturas de todo el país sigan el precedente de Toscana. Las empresas que patrocinan naturalizaciones para talento clave deberían prever tiempos adicionales y costes legales.







