
WestJet anunció el 16 de enero que eliminará una fila adicional de asientos en clase económica que había instalado recientemente en una parte de su flota de Boeing 737, restaurando así la distancia entre asientos que tenía antes. La CEO Alexis von Hoensbroech explicó que la prueba, lanzada el otoño pasado para mantener tarifas bajas, "no cumplió con las expectativas de los pasajeros" y será revertida de inmediato.
Para los gestores de viajes corporativos, esta decisión alivia las preocupaciones sobre la comodidad de los empleados en rutas domésticas clave como Calgary–Toronto y Vancouver–Montreal, donde ya se habían implementado las cabinas con mayor densidad. La modificación había reducido el espacio para las piernas a 28 pulgadas, por debajo del estándar norteamericano de 30 pulgadas, y recibió fuertes críticas de viajeros frecuentes que alertaron sobre riesgos para la salud y la productividad en vuelos más largos.
Si los próximos itinerarios incluyen tramos internacionales, los gestores pueden agilizar la obtención de visados a través de VisaHQ; su portal para Canadá (https://www.visahq.com/canada/) ofrece verificaciones rápidas de elegibilidad, listas de documentos personalizadas y un proceso integral que se integra fácilmente con las herramientas corporativas de reserva.
WestJet detuvo nuevas modificaciones en diciembre mientras revisaba los datos operativos. Analistas del sector estiman que la reversión costará a la aerolínea alrededor de 8 millones de dólares en capacidad perdida y mano de obra para la reconfiguración, pero podría evitar inspecciones regulatorias; Transport Canada ha insinuado próximas directrices sobre dimensiones mínimas de asientos por motivos de seguridad.
Este episodio refleja el delicado equilibrio entre la economía de bajo costo y la experiencia del pasajero. Los viajeros con reservas en aviones con cabinas densificadas serán reasignados automáticamente; no es necesario que tomen ninguna acción, aunque los gestores deberían actualizar las preferencias de asiento en los perfiles de los viajeros para evitar asignaciones involuntarias en asientos centrales.
Para los gestores de viajes corporativos, esta decisión alivia las preocupaciones sobre la comodidad de los empleados en rutas domésticas clave como Calgary–Toronto y Vancouver–Montreal, donde ya se habían implementado las cabinas con mayor densidad. La modificación había reducido el espacio para las piernas a 28 pulgadas, por debajo del estándar norteamericano de 30 pulgadas, y recibió fuertes críticas de viajeros frecuentes que alertaron sobre riesgos para la salud y la productividad en vuelos más largos.
Si los próximos itinerarios incluyen tramos internacionales, los gestores pueden agilizar la obtención de visados a través de VisaHQ; su portal para Canadá (https://www.visahq.com/canada/) ofrece verificaciones rápidas de elegibilidad, listas de documentos personalizadas y un proceso integral que se integra fácilmente con las herramientas corporativas de reserva.
WestJet detuvo nuevas modificaciones en diciembre mientras revisaba los datos operativos. Analistas del sector estiman que la reversión costará a la aerolínea alrededor de 8 millones de dólares en capacidad perdida y mano de obra para la reconfiguración, pero podría evitar inspecciones regulatorias; Transport Canada ha insinuado próximas directrices sobre dimensiones mínimas de asientos por motivos de seguridad.
Este episodio refleja el delicado equilibrio entre la economía de bajo costo y la experiencia del pasajero. Los viajeros con reservas en aviones con cabinas densificadas serán reasignados automáticamente; no es necesario que tomen ninguna acción, aunque los gestores deberían actualizar las preferencias de asiento en los perfiles de los viajeros para evitar asignaciones involuntarias en asientos centrales.










