
En una entrevista en BBC Breakfast el 14 de enero, la ministra de Hacienda Rachel Reeves reiteró que la prueba de derecho a trabajar será obligatoriamente digital, aunque destacó que está “bastante tranquila” respecto a la forma que tome dicha prueba. Este comentario confirma que el gobierno laborista ha abandonado su insistencia previa en una única tarjeta de identidad digital nacional.
Con el nuevo enfoque, los trabajadores podrán demostrar su elegibilidad con cualquier credencial digital emitida por el Ministerio del Interior: un chip electrónico de pasaporte, un registro de eVisa en línea o una futura BritCard. Reeves argumentó que el cambio busca enfocar los recursos de control en el empleo ilegal, en lugar de construir un sistema de identificación monolítico: “Lo que importa es la verificación, no el documento que la respalde”, afirmó.
El exministro del Interior David Blunkett advirtió que los mensajes contradictorios pueden confundir tanto a empleadores como a migrantes. Expertos legales también señalan que un ecosistema con múltiples credenciales complicará el diseño del software de incorporación, al menos hasta que se establezcan los estándares técnicos.
Los empleadores que necesiten ayuda práctica para interpretar las nuevas normas pueden acudir a VisaHQ, cuyo portal en Reino Unido (https://www.visahq.com/united-kingdom/) recopila la guía actual del Ministerio del Interior y ofrece herramientas en línea para verificar eVisas, estados de ETA y otros permisos de viaje o trabajo, facilitando que los equipos de recursos humanos cumplan con la normativa a medida que esta evoluciona.
Para las empresas globales, la señal es clara: inviertan en sistemas capaces de integrar múltiples APIs del Ministerio del Interior y almacenar registros de consentimiento que demuestren que los trabajadores autorizaron cada verificación. Las compañías que ya utilizan el Esquema de Asentamiento de la UE y los códigos compartidos de eVisa tendrán ventaja, pero deben auditar sus procesos para asegurar que los datos capturados de los ePasaportes se gestionen conforme al RGPD.
El anuncio llega en un momento en que el gobierno acelera su agenda de digitalización fronteriza, incluyendo la plena aplicación de las Autorizaciones Electrónicas de Viaje (ETA) a partir de febrero de 2026 y la transición a eVisas para nuevas solicitudes de trabajadores extranjeros desde hoy, 15 de enero de 2026.
Con el nuevo enfoque, los trabajadores podrán demostrar su elegibilidad con cualquier credencial digital emitida por el Ministerio del Interior: un chip electrónico de pasaporte, un registro de eVisa en línea o una futura BritCard. Reeves argumentó que el cambio busca enfocar los recursos de control en el empleo ilegal, en lugar de construir un sistema de identificación monolítico: “Lo que importa es la verificación, no el documento que la respalde”, afirmó.
El exministro del Interior David Blunkett advirtió que los mensajes contradictorios pueden confundir tanto a empleadores como a migrantes. Expertos legales también señalan que un ecosistema con múltiples credenciales complicará el diseño del software de incorporación, al menos hasta que se establezcan los estándares técnicos.
Los empleadores que necesiten ayuda práctica para interpretar las nuevas normas pueden acudir a VisaHQ, cuyo portal en Reino Unido (https://www.visahq.com/united-kingdom/) recopila la guía actual del Ministerio del Interior y ofrece herramientas en línea para verificar eVisas, estados de ETA y otros permisos de viaje o trabajo, facilitando que los equipos de recursos humanos cumplan con la normativa a medida que esta evoluciona.
Para las empresas globales, la señal es clara: inviertan en sistemas capaces de integrar múltiples APIs del Ministerio del Interior y almacenar registros de consentimiento que demuestren que los trabajadores autorizaron cada verificación. Las compañías que ya utilizan el Esquema de Asentamiento de la UE y los códigos compartidos de eVisa tendrán ventaja, pero deben auditar sus procesos para asegurar que los datos capturados de los ePasaportes se gestionen conforme al RGPD.
El anuncio llega en un momento en que el gobierno acelera su agenda de digitalización fronteriza, incluyendo la plena aplicación de las Autorizaciones Electrónicas de Viaje (ETA) a partir de febrero de 2026 y la transición a eVisas para nuevas solicitudes de trabajadores extranjeros desde hoy, 15 de enero de 2026.









