
Las operaciones aéreas en el Caribe se vieron gravemente afectadas durante el fin de semana tras un Aviso a Aviadores (NOTAM) de la FAA que cerró grandes zonas del espacio aéreo regional debido a una acción militar estadounidense en Caracas. Según Travel Noire, el 6 de enero de 2026 se registraron hasta 200 vuelos cancelados en San Juan y dos tercios de las salidas desde St. Thomas, dejando varados a miles de viajeros, incluidos pasajeros de negocios que se preparaban para la primera semana laboral del año. ([travelnoire.com](https://travelnoire.com/caribbean-airspace-disruptions-what-travelers-need-to-know))
Aunque la prohibición general expiró a la medianoche del domingo, un NOTAM de advertencia sigue vigente hasta el 2 de febrero, alertando sobre “actividad militar en curso” en varias regiones de información de vuelo. Aerolíneas como American, Delta y JetBlue emitieron exenciones y organizaron vuelos de rescate; American incluso desplegó un B-777-300ER de fuselaje ancho para trasladar a los pasajeros varados.
En medio de esta incertidumbre, las soluciones corporativas de visas y pasaportes de VisaHQ pueden actuar rápidamente: si el cambio de ruta obliga a los pasajeros a pasar por jurisdicciones adicionales, el panel en línea de la empresa (https://www.visahq.com/united-states/) permite a los equipos de movilidad obtener visas de emergencia o renovaciones de pasaporte en cuestión de horas, manteniendo los itinerarios en marcha a pesar de las restricciones aéreas.
Para los gestores de movilidad, este episodio subraya el impacto en cadena que los eventos geopolíticos pueden tener en itinerarios aparentemente remotos. Las empresas con operaciones regionales deberían actualizar sus protocolos de gestión de crisis, verificar que los seguros de viaje cubran desvíos relacionados con acciones militares y recordar a sus empleados registrar sus viajes en herramientas de localización que capturen NOTAMs en tiempo real.
La interrupción también plantea dudas sobre la diversificación de rutas: con el espacio aéreo venezolano cerrado desde finales de noviembre, las aerolíneas cuentan con poco margen cuando se restringen los corredores vecinos. Los analistas prevén un aumento en las tarifas aéreas en la región durante enero, ya que las compañías se protegen ante posibles nuevas advertencias militares.
Aunque la prohibición general expiró a la medianoche del domingo, un NOTAM de advertencia sigue vigente hasta el 2 de febrero, alertando sobre “actividad militar en curso” en varias regiones de información de vuelo. Aerolíneas como American, Delta y JetBlue emitieron exenciones y organizaron vuelos de rescate; American incluso desplegó un B-777-300ER de fuselaje ancho para trasladar a los pasajeros varados.
En medio de esta incertidumbre, las soluciones corporativas de visas y pasaportes de VisaHQ pueden actuar rápidamente: si el cambio de ruta obliga a los pasajeros a pasar por jurisdicciones adicionales, el panel en línea de la empresa (https://www.visahq.com/united-states/) permite a los equipos de movilidad obtener visas de emergencia o renovaciones de pasaporte en cuestión de horas, manteniendo los itinerarios en marcha a pesar de las restricciones aéreas.
Para los gestores de movilidad, este episodio subraya el impacto en cadena que los eventos geopolíticos pueden tener en itinerarios aparentemente remotos. Las empresas con operaciones regionales deberían actualizar sus protocolos de gestión de crisis, verificar que los seguros de viaje cubran desvíos relacionados con acciones militares y recordar a sus empleados registrar sus viajes en herramientas de localización que capturen NOTAMs en tiempo real.
La interrupción también plantea dudas sobre la diversificación de rutas: con el espacio aéreo venezolano cerrado desde finales de noviembre, las aerolíneas cuentan con poco margen cuando se restringen los corredores vecinos. Los analistas prevén un aumento en las tarifas aéreas en la región durante enero, ya que las compañías se protegen ante posibles nuevas advertencias militares.








