
Una tormenta de nieve que cerró el aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam el 5 de enero de 2026 obligó al vuelo FB461 de Bulgaria Air, procedente de Sofía, a desviarse 210 kilómetros al suroeste, hacia Bruselas, donde los 178 pasajeros fueron trasladados en autobús hacia los Países Bajos. El vuelo de regreso FB462 fue cancelado por completo, y cientos de otros vuelos en el norte de Europa sufrieron interrupciones.
Para los planificadores de movilidad global, este incidente va más allá de un simple evento meteorológico. El aeropuerto de Bruselas es el alternativo designado para muchas aerolíneas que operan hacia Schiphol, debido a sus largas pistas paralelas y su capacidad aduanera las 24 horas. Las desviaciones pueden ocurrir con poca antelación, lo que significa que viajeros de negocios no pertenecientes a la UE pueden encontrarse entrando al espacio Schengen por Bélgica en lugar de por los Países Bajos. Aquellos sin una visa Schengen C de múltiples entradas para varios países, o cuyos pasaportes carezcan de los sellos de acceso específicos de Bélgica, corren el riesgo de ser retenidos en la zona de tránsito o denegados en la entrada.
En este contexto, VisaHQ se convierte en un aliado invaluable: el portal de Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) permite a los equipos de viajes corporativos gestionar visas Schengen de múltiples entradas, seguir el estado de las solicitudes en línea y acceder a actualizaciones en tiempo real sobre requisitos. Contar con este apoyo ayuda a las organizaciones a proteger a sus empleados de las complicaciones que surgen cuando el clima o problemas operativos desvían vuelos hacia puntos de entrada inesperados.
La práctica del sector recomienda que los gestores de viajes aseguren que los empleados que viajan al norte de Europa tengan una visa de múltiples entradas válida para todo el espacio Schengen, no solo para el país de destino previsto. Además, las empresas deben verificar que quienes transiten por el Reino Unido cuenten con prueba de equivalencia de vacunación COVID-19 belga, aún requerida para estancias cortas superiores a 48 horas.
El aeropuerto de Bruselas gestionó el flujo de pasajeros con eficacia en esta ocasión, organizando puestos de inmigración y autobuses chárter en menos de dos horas, pero los representantes de las aerolíneas confirmaron costos adicionales por manejo en tierra y reinicio de tiempos de servicio de la tripulación. Los presupuestos de movilidad deben incluir partidas para contingencias ante desviaciones por condiciones meteorológicas — solo en Schiphol se registraron más de 1,200 cancelaciones durante la ola de frío de enero — y los seguros corporativos de viaje deben cubrir explícitamente estancias imprevistas en Bélgica.
Este episodio es un recordatorio oportuno ante la expansión del Sistema de Entrada/Salida de Europa: cuando en abril de 2026 los quioscos biométricos reemplacen los sellos en pasaportes, los viajeros desviados a Bélgica activarán automáticamente una “entrada”, incluso si continúan por carretera hacia Ámsterdam. Los equipos de recursos humanos deben monitorear estos datos para evitar exceder inadvertidamente los 90 días permitidos en el espacio Schengen más adelante en el año.
Para los planificadores de movilidad global, este incidente va más allá de un simple evento meteorológico. El aeropuerto de Bruselas es el alternativo designado para muchas aerolíneas que operan hacia Schiphol, debido a sus largas pistas paralelas y su capacidad aduanera las 24 horas. Las desviaciones pueden ocurrir con poca antelación, lo que significa que viajeros de negocios no pertenecientes a la UE pueden encontrarse entrando al espacio Schengen por Bélgica en lugar de por los Países Bajos. Aquellos sin una visa Schengen C de múltiples entradas para varios países, o cuyos pasaportes carezcan de los sellos de acceso específicos de Bélgica, corren el riesgo de ser retenidos en la zona de tránsito o denegados en la entrada.
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El aeropuerto de Bruselas gestionó el flujo de pasajeros con eficacia en esta ocasión, organizando puestos de inmigración y autobuses chárter en menos de dos horas, pero los representantes de las aerolíneas confirmaron costos adicionales por manejo en tierra y reinicio de tiempos de servicio de la tripulación. Los presupuestos de movilidad deben incluir partidas para contingencias ante desviaciones por condiciones meteorológicas — solo en Schiphol se registraron más de 1,200 cancelaciones durante la ola de frío de enero — y los seguros corporativos de viaje deben cubrir explícitamente estancias imprevistas en Bélgica.
Este episodio es un recordatorio oportuno ante la expansión del Sistema de Entrada/Salida de Europa: cuando en abril de 2026 los quioscos biométricos reemplacen los sellos en pasaportes, los viajeros desviados a Bélgica activarán automáticamente una “entrada”, incluso si continúan por carretera hacia Ámsterdam. Los equipos de recursos humanos deben monitorear estos datos para evitar exceder inadvertidamente los 90 días permitidos en el espacio Schengen más adelante en el año.








