
Una nueva ola de clima invernal obligó a KLM a cancelar 124 vuelos desde y hacia el aeropuerto de Ámsterdam Schiphol el lunes, cerrando un fin de semana que ya había registrado cientos de vuelos cancelados en los principales hubs europeos. La aerolínea holandesa, parte del grupo Air France-KLM, tomó esta decisión preventiva tras las advertencias de los meteorólogos sobre hasta cinco centímetros de nieve y vientos helados.
Aunque la mayor afectación se concentra en los Países Bajos, las repercusiones se sienten en toda la red francesa: el aeropuerto de París-Charles-de-Gaulle registró más de 500 retrasos el domingo por la noche, y Air France ha alertado a los pasajeros de su conexión CDG–Ámsterdam sobre posibles cambios de ruta de última hora.
Los responsables de viajes corporativos deben prepararse para más turbulencias. Debido a las limitaciones en el tiempo de servicio de la tripulación y a la desubicación de aeronaves, los vuelos de la mañana del martes desde París hacia Norteamérica y Asia podrían operar con capacidad reducida. Air France-KLM ha anunciado que no cobrará tasas por cambios en reservas hechas hasta el 3 de enero para viajes hasta el 8 de enero, y que los viajeros podrán reprogramar su vuelo dentro de los 30 días siguientes, sujeto a disponibilidad de asientos.
En medio de esta volatilidad, es fácil pasar por alto los trámites: el portal de VisaHQ para Francia (https://www.visahq.com/france/) permite a viajeros y equipos de movilidad verificar las normas de visado de tránsito, acelerar solicitudes de e-visados o renovar pasaportes próximos a vencer, asegurando que un cambio inesperado de ruta no se convierta en un problema migratorio.
Se recomienda a los viajeros en tránsito por Schiphol que contemplen al menos tres horas de margen para sus conexiones o, cuando sea posible, optar por el tren de alta velocidad entre París y Ámsterdam. Los servicios Eurostar-Thalys reportan alta ocupación, pero están aumentando capacidad donde pueden. Las empresas con tareas sensibles al tiempo, como ingenieros que deben asistir a lanzamientos de proyectos, podrían considerar alternativas virtuales si la reprogramación supera las 24 horas.
Aunque la nieve es habitual, las largas colas para el deshielo en Schiphol generan un efecto dominó en la red de vuelos de corto alcance de la alianza, reduciendo la utilización de aeronaves. Los meteorólogos pronostican nevadas intermitentes durante las próximas 48 horas; si la acumulación supera lo previsto, Air France advierte que podrían imponerse restricciones de franjas horarias en CDG. Los equipos de movilidad deben monitorear las aplicaciones de aerolíneas y aeropuertos, y recordar al personal conservar los recibos de comidas y alojamiento en caso de que aplique la compensación EU261.
Aunque la mayor afectación se concentra en los Países Bajos, las repercusiones se sienten en toda la red francesa: el aeropuerto de París-Charles-de-Gaulle registró más de 500 retrasos el domingo por la noche, y Air France ha alertado a los pasajeros de su conexión CDG–Ámsterdam sobre posibles cambios de ruta de última hora.
Los responsables de viajes corporativos deben prepararse para más turbulencias. Debido a las limitaciones en el tiempo de servicio de la tripulación y a la desubicación de aeronaves, los vuelos de la mañana del martes desde París hacia Norteamérica y Asia podrían operar con capacidad reducida. Air France-KLM ha anunciado que no cobrará tasas por cambios en reservas hechas hasta el 3 de enero para viajes hasta el 8 de enero, y que los viajeros podrán reprogramar su vuelo dentro de los 30 días siguientes, sujeto a disponibilidad de asientos.
En medio de esta volatilidad, es fácil pasar por alto los trámites: el portal de VisaHQ para Francia (https://www.visahq.com/france/) permite a viajeros y equipos de movilidad verificar las normas de visado de tránsito, acelerar solicitudes de e-visados o renovar pasaportes próximos a vencer, asegurando que un cambio inesperado de ruta no se convierta en un problema migratorio.
Se recomienda a los viajeros en tránsito por Schiphol que contemplen al menos tres horas de margen para sus conexiones o, cuando sea posible, optar por el tren de alta velocidad entre París y Ámsterdam. Los servicios Eurostar-Thalys reportan alta ocupación, pero están aumentando capacidad donde pueden. Las empresas con tareas sensibles al tiempo, como ingenieros que deben asistir a lanzamientos de proyectos, podrían considerar alternativas virtuales si la reprogramación supera las 24 horas.
Aunque la nieve es habitual, las largas colas para el deshielo en Schiphol generan un efecto dominó en la red de vuelos de corto alcance de la alianza, reduciendo la utilización de aeronaves. Los meteorólogos pronostican nevadas intermitentes durante las próximas 48 horas; si la acumulación supera lo previsto, Air France advierte que podrían imponerse restricciones de franjas horarias en CDG. Los equipos de movilidad deben monitorear las aplicaciones de aerolíneas y aeropuertos, y recordar al personal conservar los recibos de comidas y alojamiento en caso de que aplique la compensación EU261.










