
Los viajeros chipriotas que se dirigen a Turquía ya no pueden contar con la comodidad, vigente durante décadas, de pagar 25 € por una visa tipo "pegatina" al llegar a Estambul, Antalya o cualquier otro puerto de entrada turco. Ankara ha eliminado la opción de visa a la llegada con efecto inmediato y ahora exige a los titulares de pasaportes de la República de Chipre obtener una visa electrónica con antelación o solicitarla en una embajada o consulado turco.
El cambio entró en vigor el 2 de enero de 2026, pero solo se confirmó formalmente en un aviso publicado el 4 de enero, lo que tomó por sorpresa a muchos turistas y ejecutivos del sector marítimo.
Las autoridades turcas justifican esta medida como parte de un impulso más amplio hacia el gobierno digital, que ya ha eliminado las visas en formato pegatina para la mayoría de las nacionalidades. Sin embargo, los diplomáticos en Nicosia perciben un trasfondo político: el momento coincide con seis meses antes de que Chipre presida el Consejo de la UE y en medio de estancadas negociaciones de reunificación lideradas por la ONU. En cualquier caso, los responsables de movilidad deben ahora incorporar este nuevo requisito en los tiempos previos a los viajes. Los solicitantes deben subir una copia escaneada del pasaporte, pagar la tasa en dólares en línea y descargar un permiso en PDF, pasos que el portal turco promete procesar "en minutos", aunque podrían demorarse durante la Pascua ortodoxa o la temporada alta de verano.
Los titulares de pasaportes chipriotas que prefieran no gestionar el nuevo sistema de e-visa por su cuenta pueden delegar esta tarea en VisaHQ, cuyo portal para Chipre (https://www.visahq.com/cyprus/) envía las solicitudes, realiza el seguimiento del estado y envía por correo electrónico el permiso en PDF tan pronto como se aprueba. Este servicio integral ha resultado especialmente popular entre las compañías navieras y los equipos corporativos de viajes que gestionan múltiples itinerarios de última hora.
Los equipos de movilidad corporativa deben actualizar sus políticas de viaje de inmediato. Las aerolíneas han advertido que a los pasajeros sin e-visa preaprobada se les puede negar el embarque, y las autoridades migratorias turcas imponen multas más severas por estancias prolongadas que bajo el régimen anterior. Las plantillas mixtas de chipriotas griegos y turcos enfrentan una complejidad adicional: los chipriotas turcos que viajan con pasaportes emitidos por la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (TRNC) siguen exentos de visa, por lo que las sesiones informativas corporativas deben aclarar las normas diferenciadas según la nacionalidad.
Consejos prácticos para viajeros de negocios: solicitar la visa electrónica al menos 48 horas antes de la salida, imprimirla o guardarla sin conexión, y prever tiempo extra en las conexiones en Estambul en caso de que se requiera una revisión documental en la puerta de embarque. Las empresas que organizan cambios de tripulación de última hora en Esmirna o inspecciones de buques en el Bósforo deberían mantener personal de reserva en Chipre por si se rechaza una e-visa. Los especialistas en tramitación de visas reportan un aumento en las solicitudes chipriotas desde el 1 de enero, lo que indica que la nueva norma ya está impulsando la demanda de apoyo externo para la obtención de visas.
El cambio entró en vigor el 2 de enero de 2026, pero solo se confirmó formalmente en un aviso publicado el 4 de enero, lo que tomó por sorpresa a muchos turistas y ejecutivos del sector marítimo.
Las autoridades turcas justifican esta medida como parte de un impulso más amplio hacia el gobierno digital, que ya ha eliminado las visas en formato pegatina para la mayoría de las nacionalidades. Sin embargo, los diplomáticos en Nicosia perciben un trasfondo político: el momento coincide con seis meses antes de que Chipre presida el Consejo de la UE y en medio de estancadas negociaciones de reunificación lideradas por la ONU. En cualquier caso, los responsables de movilidad deben ahora incorporar este nuevo requisito en los tiempos previos a los viajes. Los solicitantes deben subir una copia escaneada del pasaporte, pagar la tasa en dólares en línea y descargar un permiso en PDF, pasos que el portal turco promete procesar "en minutos", aunque podrían demorarse durante la Pascua ortodoxa o la temporada alta de verano.
Los titulares de pasaportes chipriotas que prefieran no gestionar el nuevo sistema de e-visa por su cuenta pueden delegar esta tarea en VisaHQ, cuyo portal para Chipre (https://www.visahq.com/cyprus/) envía las solicitudes, realiza el seguimiento del estado y envía por correo electrónico el permiso en PDF tan pronto como se aprueba. Este servicio integral ha resultado especialmente popular entre las compañías navieras y los equipos corporativos de viajes que gestionan múltiples itinerarios de última hora.
Los equipos de movilidad corporativa deben actualizar sus políticas de viaje de inmediato. Las aerolíneas han advertido que a los pasajeros sin e-visa preaprobada se les puede negar el embarque, y las autoridades migratorias turcas imponen multas más severas por estancias prolongadas que bajo el régimen anterior. Las plantillas mixtas de chipriotas griegos y turcos enfrentan una complejidad adicional: los chipriotas turcos que viajan con pasaportes emitidos por la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (TRNC) siguen exentos de visa, por lo que las sesiones informativas corporativas deben aclarar las normas diferenciadas según la nacionalidad.
Consejos prácticos para viajeros de negocios: solicitar la visa electrónica al menos 48 horas antes de la salida, imprimirla o guardarla sin conexión, y prever tiempo extra en las conexiones en Estambul en caso de que se requiera una revisión documental en la puerta de embarque. Las empresas que organizan cambios de tripulación de última hora en Esmirna o inspecciones de buques en el Bósforo deberían mantener personal de reserva en Chipre por si se rechaza una e-visa. Los especialistas en tramitación de visas reportan un aumento en las solicitudes chipriotas desde el 1 de enero, lo que indica que la nueva norma ya está impulsando la demanda de apoyo externo para la obtención de visas.







