
Los ciudadanos franceses que viajen al Reino Unido por negocios o turismo deberán completar próximamente una Autorización Electrónica de Viaje (ETA) en línea y pagar una tarifa de £16 antes de abordar un avión, tren o ferry. El Ministerio del Interior confirmó el 2 de enero de 2026 que este sistema —ya implementado en varios países del Golfo— se extenderá a todos los viajeros exentos de visa, incluidos los franceses, a partir del 25 de febrero de 2026. Las solicitudes se realizarán a través de una aplicación móvil o portal web y se espera que se aprueben en cuestión de horas, aunque las autoridades recomiendan aplicar al menos con tres días de antelación.
La ETA será válida para múltiples entradas durante dos años o hasta que expire el pasaporte del viajero. Los titulares podrán permanecer hasta seis meses por visita para turismo, reuniones o estudios cortos, mientras que estancias laborales más largas seguirán requiriendo visa. Las compañías de transporte que permitan el embarque sin una ETA válida se enfrentarán a multas de hasta £10,000 por pasajero, lo que ha llevado a Eurostar, Air France y Brittany Ferries a actualizar sus sistemas de check-in.
Para las empresas francesas, este cambio implica una nueva capa administrativa en los viajes frecuentes a través del Canal de la Mancha. Los equipos de movilidad deberán incorporar la verificación de la ETA en los procesos de aprobación de viajes y educar a los empleados sobre los tiempos de anticipación, especialmente para viajes de última hora a Londres. Las compañías que envían técnicos para intervenciones de emergencia deberían considerar obtener visas de visitante estándar de entradas múltiples para su personal clave hasta que el nuevo sistema se estabilice.
VisaHQ puede facilitar esta transición: su plataforma específica para Francia (https://www.visahq.com/france/) permite a particulares y gestores de viajes corporativos completar solicitudes de ETA para el Reino Unido en línea, seguir las aprobaciones en tiempo real y configurar recordatorios para la expiración del pasaporte o la autorización. Las herramientas de procesamiento masivo y el soporte dedicado reducen la carga administrativa para viajeros frecuentes y ayudan a evitar sorpresas con las nuevas normativas.
El gobierno británico sostiene que las ETA mejorarán la seguridad fronteriza y ofrecerán datos más precisos sobre el flujo de visitantes. Sin embargo, los críticos argumentan que la tarifa —aproximadamente 18 €— equivale a un nuevo impuesto sobre la movilidad europea y podría disuadir a pequeñas empresas de realizar reuniones presenciales. La UE planea introducir su propia autorización de viaje ETIAS de 7 € para ciudadanos británicos a finales de 2026, lo que podría derivar en cargos recíprocos.
Consejo práctico: una vez aprobada, la ETA se vincula electrónicamente al pasaporte, por lo que los viajeros que renueven su pasaporte deberán obtener una nueva autorización. Por ello, los departamentos de RRHH y gestores de viajes deben controlar las fechas de expiración del pasaporte junto con la validez de la ETA para evitar contratiempos de última hora.
La ETA será válida para múltiples entradas durante dos años o hasta que expire el pasaporte del viajero. Los titulares podrán permanecer hasta seis meses por visita para turismo, reuniones o estudios cortos, mientras que estancias laborales más largas seguirán requiriendo visa. Las compañías de transporte que permitan el embarque sin una ETA válida se enfrentarán a multas de hasta £10,000 por pasajero, lo que ha llevado a Eurostar, Air France y Brittany Ferries a actualizar sus sistemas de check-in.
Para las empresas francesas, este cambio implica una nueva capa administrativa en los viajes frecuentes a través del Canal de la Mancha. Los equipos de movilidad deberán incorporar la verificación de la ETA en los procesos de aprobación de viajes y educar a los empleados sobre los tiempos de anticipación, especialmente para viajes de última hora a Londres. Las compañías que envían técnicos para intervenciones de emergencia deberían considerar obtener visas de visitante estándar de entradas múltiples para su personal clave hasta que el nuevo sistema se estabilice.
VisaHQ puede facilitar esta transición: su plataforma específica para Francia (https://www.visahq.com/france/) permite a particulares y gestores de viajes corporativos completar solicitudes de ETA para el Reino Unido en línea, seguir las aprobaciones en tiempo real y configurar recordatorios para la expiración del pasaporte o la autorización. Las herramientas de procesamiento masivo y el soporte dedicado reducen la carga administrativa para viajeros frecuentes y ayudan a evitar sorpresas con las nuevas normativas.
El gobierno británico sostiene que las ETA mejorarán la seguridad fronteriza y ofrecerán datos más precisos sobre el flujo de visitantes. Sin embargo, los críticos argumentan que la tarifa —aproximadamente 18 €— equivale a un nuevo impuesto sobre la movilidad europea y podría disuadir a pequeñas empresas de realizar reuniones presenciales. La UE planea introducir su propia autorización de viaje ETIAS de 7 € para ciudadanos británicos a finales de 2026, lo que podría derivar en cargos recíprocos.
Consejo práctico: una vez aprobada, la ETA se vincula electrónicamente al pasaporte, por lo que los viajeros que renueven su pasaporte deberán obtener una nueva autorización. Por ello, los departamentos de RRHH y gestores de viajes deben controlar las fechas de expiración del pasaporte junto con la validez de la ETA para evitar contratiempos de última hora.











