
El Ministerio de Salud de Francia confirmó el 6 de diciembre dos casos de Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) en viajeros que regresaron recientemente de un recorrido por Arabia Saudita y los estados vecinos del Golfo. Ambos pacientes, miembros del mismo grupo organizado, están hospitalizados en estado estable y no se han detectado transmisiones secundarias.
El MERS, identificado por primera vez en 2012, tiene una tasa de mortalidad de alrededor del 34 % y se transmite principalmente por contacto cercano con personas infectadas o camellos dromedarios. Aunque los brotes en Europa siguen siendo poco frecuentes, este incidente subraya los riesgos continuos de enfermedades infecciosas en el contexto de la reactivación de los viajes internacionales.
Las autoridades sanitarias fronterizas francesas no han impuesto controles adicionales de entrada, pero han emitido una recomendación para que los viajeros que regresen de la Península Arábiga vigilen su salud durante 14 días y se realicen pruebas si presentan fiebre o síntomas respiratorios. Las aerolíneas que operan las rutas París-Riad y París-Yeda han sido instadas a recordar a los pasajeros estas indicaciones.
Para los gestores de movilidad, esta noticia podría implicar la revisión de las orientaciones médicas previas al viaje para el personal que se dirija al Golfo, especialmente aquellos que visiten mercados de ganado o centros sanitarios. Las empresas deben asegurarse de que las pólizas de seguro de viaje cubran hospitalización y evacuación médica en caso de infección por MERS.
Este episodio también es un recordatorio más amplio para mantener evaluaciones rigurosas de riesgos sanitarios en la planificación de asignaciones. Aunque los protocolos de COVID-19 se han relajado, otras enfermedades zoonóticas siguen siendo una amenaza, y los marcos corporativos de responsabilidad deben adaptarse en consecuencia.
El MERS, identificado por primera vez en 2012, tiene una tasa de mortalidad de alrededor del 34 % y se transmite principalmente por contacto cercano con personas infectadas o camellos dromedarios. Aunque los brotes en Europa siguen siendo poco frecuentes, este incidente subraya los riesgos continuos de enfermedades infecciosas en el contexto de la reactivación de los viajes internacionales.
Las autoridades sanitarias fronterizas francesas no han impuesto controles adicionales de entrada, pero han emitido una recomendación para que los viajeros que regresen de la Península Arábiga vigilen su salud durante 14 días y se realicen pruebas si presentan fiebre o síntomas respiratorios. Las aerolíneas que operan las rutas París-Riad y París-Yeda han sido instadas a recordar a los pasajeros estas indicaciones.
Para los gestores de movilidad, esta noticia podría implicar la revisión de las orientaciones médicas previas al viaje para el personal que se dirija al Golfo, especialmente aquellos que visiten mercados de ganado o centros sanitarios. Las empresas deben asegurarse de que las pólizas de seguro de viaje cubran hospitalización y evacuación médica en caso de infección por MERS.
Este episodio también es un recordatorio más amplio para mantener evaluaciones rigurosas de riesgos sanitarios en la planificación de asignaciones. Aunque los protocolos de COVID-19 se han relajado, otras enfermedades zoonóticas siguen siendo una amenaza, y los marcos corporativos de responsabilidad deben adaptarse en consecuencia.










