
En la XIII Reunión de Alto Nivel (RAN) celebrada en La Moncloa el 4 de diciembre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su homólogo marroquí, Aziz Akhannouch, firmaron 14 memorandos de cooperación y emitieron un comunicado de 119 puntos que ambas capitales calificaron como el “más ambicioso” desde la reanudación de relaciones en 2022. De especial interés para los gestores de movilidad internacional son los apartados que (1) declaran los nuevos puestos aduaneros comerciales en Ceuta y Melilla como “totalmente operativos” y (2) elogian la cooperación “ejemplar y leal” contra la migración irregular.
Aunque las federaciones empresariales de España y Marruecos celebraron el compromiso —el comercio transfronterizo cayó un 25 % mientras los puestos permanecieron bloqueados—, las cámaras locales de Ceuta y Melilla señalan que los controles fitosanitarios marroquíes y las cuotas siguen limitando el flujo. Por ello, las empresas de logística deberán prever retrasos continuos en las cadenas de suministro durante el próximo trimestre.
En materia migratoria, España reiteró su apoyo al plan de autonomía de Rabat para el Sahara Occidental y agradeció a Marruecos la interceptación de 43.000 migrantes en 2025. A cambio, Marruecos aceptó 200 millones de euros en fondos de la UE —canalizados a través de Madrid— para drones de vigilancia, patrulleras y formación. Los equipos de recursos humanos que trasladen personal a proyectos en Marruecos deben tener en cuenta que el comunicado no menciona la resolución de los solapamientos en el control del tráfico aéreo sobre el Sahara, un punto que el ministro de Exteriores marroquí calificó posteriormente de “anacrónico”.
La cumbre confirma que Madrid seguirá externalizando parte de la gestión fronteriza a Rabat, mientras busca normalizar el flujo de personas y mercancías a través de los dos enclaves españoles. Las empresas que movilicen personal o carga por Tangier-Med, Tarajal o Beni-Enzar deben seguir de cerca la implementación de los protocolos aduaneros y estar preparadas para interrupciones puntuales en el servicio mientras se consolidan los procedimientos operativos.
Políticamente, la reunión amplió la fractura dentro de la coalición española: el bloque de izquierdas Sumar boicoteó el evento y la vicepresidenta Yolanda Díaz afirmó que “ni un centímetro de tierra saharaui” debe ser cedido. La oposición podría complicar la aprobación parlamentaria de cualquier cambio tratado posterior, pero las medidas clave de movilidad —facilitación aduanera e interceptación migratoria— ya se están ejecutando mediante decreto ejecutivo.
Aunque las federaciones empresariales de España y Marruecos celebraron el compromiso —el comercio transfronterizo cayó un 25 % mientras los puestos permanecieron bloqueados—, las cámaras locales de Ceuta y Melilla señalan que los controles fitosanitarios marroquíes y las cuotas siguen limitando el flujo. Por ello, las empresas de logística deberán prever retrasos continuos en las cadenas de suministro durante el próximo trimestre.
En materia migratoria, España reiteró su apoyo al plan de autonomía de Rabat para el Sahara Occidental y agradeció a Marruecos la interceptación de 43.000 migrantes en 2025. A cambio, Marruecos aceptó 200 millones de euros en fondos de la UE —canalizados a través de Madrid— para drones de vigilancia, patrulleras y formación. Los equipos de recursos humanos que trasladen personal a proyectos en Marruecos deben tener en cuenta que el comunicado no menciona la resolución de los solapamientos en el control del tráfico aéreo sobre el Sahara, un punto que el ministro de Exteriores marroquí calificó posteriormente de “anacrónico”.
La cumbre confirma que Madrid seguirá externalizando parte de la gestión fronteriza a Rabat, mientras busca normalizar el flujo de personas y mercancías a través de los dos enclaves españoles. Las empresas que movilicen personal o carga por Tangier-Med, Tarajal o Beni-Enzar deben seguir de cerca la implementación de los protocolos aduaneros y estar preparadas para interrupciones puntuales en el servicio mientras se consolidan los procedimientos operativos.
Políticamente, la reunión amplió la fractura dentro de la coalición española: el bloque de izquierdas Sumar boicoteó el evento y la vicepresidenta Yolanda Díaz afirmó que “ni un centímetro de tierra saharaui” debe ser cedido. La oposición podría complicar la aprobación parlamentaria de cualquier cambio tratado posterior, pero las medidas clave de movilidad —facilitación aduanera e interceptación migratoria— ya se están ejecutando mediante decreto ejecutivo.
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