
Los viajeros chipriotas hacia el Reino Unido enfrentan nuevas interrupciones tras la cancelación por parte de British Airways de dos vuelos más entre Lárnaca y Heathrow programados para el viernes 28 de noviembre. Estas cancelaciones se producen después de un gran apagón provocado por un incendio cerca de la subestación eléctrica principal de Heathrow, que ha obligado al aeropuerto más concurrido del Reino Unido a operar con capacidad reducida desde la noche del miércoles. Los vuelos afectados son el BA671, con salida de Lárnaca a las 18:45, y su vuelo de regreso BA670, previsto para llegar a las 17:50 hora local.
La aerolínea ya había cancelado su vuelo matutino de salida y está evaluando si el último servicio nocturno operará. Los pasajeros están siendo reubicados en vuelos del fin de semana o redirigidos vía Gatwick y Manchester, aunque los asientos en clase premium son limitados de cara a la temporada alta de vacaciones. Hermes Airports, operador de Lárnaca, advirtió que el efecto dominó podría extenderse hasta el sábado debido a la descoordinación de aviones y tripulaciones.
Los responsables de viajes de negocios con empleados desplazándose entre Chipre y Londres deben revisar el estado de los vuelos cada hora y considerar rutas alternativas vía Atenas, Viena o Dubái, donde aún hay disponibilidad de asientos. Los transportistas de carga con envíos urgentes —especialmente productos farmacéuticos y componentes tecnológicos— deben anticipar retrasos de 24 a 48 horas mientras Heathrow despeja su acumulación.
Este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de la conectividad de Chipre ante interrupciones en un único centro de operaciones, reforzando las demandas de las cámaras de comercio para diversificar los enlaces directos hacia aeropuertos secundarios del Reino Unido. También funciona como un ensayo para la planificación ante condiciones invernales, recordando a los equipos de movilidad la importancia de incluir mayor flexibilidad en los presupuestos de viaje y en los plazos de las asignaciones.
La aerolínea ya había cancelado su vuelo matutino de salida y está evaluando si el último servicio nocturno operará. Los pasajeros están siendo reubicados en vuelos del fin de semana o redirigidos vía Gatwick y Manchester, aunque los asientos en clase premium son limitados de cara a la temporada alta de vacaciones. Hermes Airports, operador de Lárnaca, advirtió que el efecto dominó podría extenderse hasta el sábado debido a la descoordinación de aviones y tripulaciones.
Los responsables de viajes de negocios con empleados desplazándose entre Chipre y Londres deben revisar el estado de los vuelos cada hora y considerar rutas alternativas vía Atenas, Viena o Dubái, donde aún hay disponibilidad de asientos. Los transportistas de carga con envíos urgentes —especialmente productos farmacéuticos y componentes tecnológicos— deben anticipar retrasos de 24 a 48 horas mientras Heathrow despeja su acumulación.
Este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de la conectividad de Chipre ante interrupciones en un único centro de operaciones, reforzando las demandas de las cámaras de comercio para diversificar los enlaces directos hacia aeropuertos secundarios del Reino Unido. También funciona como un ensayo para la planificación ante condiciones invernales, recordando a los equipos de movilidad la importancia de incluir mayor flexibilidad en los presupuestos de viaje y en los plazos de las asignaciones.









