
El puerto de carga mediterráneo más activo de España ha tomado una medida drástica que repercute en el mercado nacional de pasajeros de corta distancia. El 12 de noviembre, la Autoridad Portuaria de València (APV) votó para revocar la concesión de 35 años otorgada en 2021 a Puerto Natura Valencia SL, filial de Baleària, para la construcción y operación de una terminal exclusiva para ferris de pasajeros en el espigón norte de la dársena interior del puerto. La presidenta de la APV, Mar Chao, explicó a los medios que la decisión responde a “cambios sustanciales en los requisitos de maniobrabilidad de las embarcaciones, los patrones de tráfico y la conectividad entre puertos” desde que se concibió el proyecto.
El proyecto de Baleària, con un presupuesto de 37 millones de euros, contemplaba una terminal neutra en carbono para ferris de hasta 370 metros en rutas regulares que conectarían València con Palma, Ibiza, Mostaganem (Argelia) y Nador (Marruecos). La construcción debía comenzar este trimestre, pero los permisos ambientales, modificaciones en el diseño y la llegada de buques más grandes propulsados por GNL retrasaron el calendario al menos 18 meses. Según fuentes de la APV, ese retraso abrió la oportunidad para replantear la asignación de atraques en todo el muelle norte.
Paralelamente, el tráfico de contenedores ha superado los niveles previos a la pandemia, y dos grandes operadores ro-ro —Grimaldi y GNV de MSC— han solicitado espacio adicional para rampas que puedan acoger barcos de 220 metros, que no caben en la configuración actual. La APV ahora busca integrar el tráfico de pasajeros y ro-ro en un complejo único y flexible, en lugar de reservar una zona exclusiva para un solo operador.
La revocación no excluye necesariamente a Baleària de Valenciaport. Chao confirmó que la naviera podrá presentar una nueva oferta cuando se publique una nueva licitación a principios de 2026, “pero bajo nuevos criterios técnicos y con un diseño que optimice el uso compartido.” Hasta entonces, Baleària seguirá operando desde la terminal actual en el muelle Turia, donde gestionó 1,9 millones de pasajeros en 2024.
Para los gestores de movilidad, el cambio va más allá de la política local: la ruta València–Baleares es el segundo corredor interinsular más activo de España para furgonetas con carga acompañada y proyectos especiales. Las empresas que trasladan personal y equipos entre la península y las islas deben prepararse para reordenamientos de atraques, horarios revisados y posibles limitaciones de capacidad el próximo verano, mientras el puerto rediseña la asignación de muelles. Se recomienda reservar con antelación para traslados corporativos en temporada alta y cargas críticas.
El proyecto de Baleària, con un presupuesto de 37 millones de euros, contemplaba una terminal neutra en carbono para ferris de hasta 370 metros en rutas regulares que conectarían València con Palma, Ibiza, Mostaganem (Argelia) y Nador (Marruecos). La construcción debía comenzar este trimestre, pero los permisos ambientales, modificaciones en el diseño y la llegada de buques más grandes propulsados por GNL retrasaron el calendario al menos 18 meses. Según fuentes de la APV, ese retraso abrió la oportunidad para replantear la asignación de atraques en todo el muelle norte.
Paralelamente, el tráfico de contenedores ha superado los niveles previos a la pandemia, y dos grandes operadores ro-ro —Grimaldi y GNV de MSC— han solicitado espacio adicional para rampas que puedan acoger barcos de 220 metros, que no caben en la configuración actual. La APV ahora busca integrar el tráfico de pasajeros y ro-ro en un complejo único y flexible, en lugar de reservar una zona exclusiva para un solo operador.
La revocación no excluye necesariamente a Baleària de Valenciaport. Chao confirmó que la naviera podrá presentar una nueva oferta cuando se publique una nueva licitación a principios de 2026, “pero bajo nuevos criterios técnicos y con un diseño que optimice el uso compartido.” Hasta entonces, Baleària seguirá operando desde la terminal actual en el muelle Turia, donde gestionó 1,9 millones de pasajeros en 2024.
Para los gestores de movilidad, el cambio va más allá de la política local: la ruta València–Baleares es el segundo corredor interinsular más activo de España para furgonetas con carga acompañada y proyectos especiales. Las empresas que trasladan personal y equipos entre la península y las islas deben prepararse para reordenamientos de atraques, horarios revisados y posibles limitaciones de capacidad el próximo verano, mientras el puerto rediseña la asignación de muelles. Se recomienda reservar con antelación para traslados corporativos en temporada alta y cargas críticas.
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