
La inmigración sigue siendo un tema divisorio en la política española, y una nueva encuesta nacional publicada el 8 de noviembre de 2025 por La Gaceta y analizada por The European Conservative indica un endurecimiento de las posturas. Al preguntar si España tiene “demasiados” residentes extranjeros, el 59,7 % de los encuestados estuvo de acuerdo. La preocupación es más intensa entre los votantes del partido de derecha Vox (73 %), pero incluso el 29 % de los seguidores del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) comparte esta opinión.
La encuesta llega en un momento en que el gobierno implementa una nueva regulación de extranjeros diseñada para regularizar hasta 900,000 migrantes indocumentados para 2027 y aliviar la escasez de mano de obra en tecnología, hostelería y cuidado de personas mayores. Los partidos de oposición de derecha acusan al presidente Pedro Sánchez de promover una “amnistía” que saturará los servicios públicos y distorsionará las elecciones futuras. Por su parte, los partidos de izquierda argumentan que los trabajadores regularizados pagan impuestos y ocupan puestos que los españoles rechazan.
Más allá de las cifras generales, la encuesta revela opiniones matizadas: el 66 % de los españoles cree que los inmigrantes reciben demasiada ayuda pública, pero el 60 % apoya una entrada “limitada” en lugar de una prohibición total. Solo el 11 % está a favor de una inmigración sin restricciones. Los encuestados muestran mayor cautela respecto a la llegada de personas de África del Norte y África subsahariana que de América Latina, reflejando afinidades culturales y lingüísticas.
Para los gestores de movilidad internacional, estos resultados anticipan un mayor escrutinio local en los proyectos de reubicación corporativa. Las empresas que amplíen su plantilla con trabajadores de países fuera de la UE podrían enfrentar presiones vecinales y retrasos por parte de las autoridades locales, especialmente en ciudades medianas donde la competencia laboral es intensa. Será fundamental una participación comunitaria proactiva y una comunicación clara sobre los beneficios económicos para asegurar el apoyo local.
En el ámbito político, los datos influirán en los próximos debates sobre la regularización extraordinaria prevista en España y podrían fortalecer las demandas de una aplicación más estricta. Los profesionales de movilidad deben estar atentos a posibles modificaciones legislativas y preparar planes de contingencia ante eventuales límites en ciertas categorías de visados.
La encuesta llega en un momento en que el gobierno implementa una nueva regulación de extranjeros diseñada para regularizar hasta 900,000 migrantes indocumentados para 2027 y aliviar la escasez de mano de obra en tecnología, hostelería y cuidado de personas mayores. Los partidos de oposición de derecha acusan al presidente Pedro Sánchez de promover una “amnistía” que saturará los servicios públicos y distorsionará las elecciones futuras. Por su parte, los partidos de izquierda argumentan que los trabajadores regularizados pagan impuestos y ocupan puestos que los españoles rechazan.
Más allá de las cifras generales, la encuesta revela opiniones matizadas: el 66 % de los españoles cree que los inmigrantes reciben demasiada ayuda pública, pero el 60 % apoya una entrada “limitada” en lugar de una prohibición total. Solo el 11 % está a favor de una inmigración sin restricciones. Los encuestados muestran mayor cautela respecto a la llegada de personas de África del Norte y África subsahariana que de América Latina, reflejando afinidades culturales y lingüísticas.
Para los gestores de movilidad internacional, estos resultados anticipan un mayor escrutinio local en los proyectos de reubicación corporativa. Las empresas que amplíen su plantilla con trabajadores de países fuera de la UE podrían enfrentar presiones vecinales y retrasos por parte de las autoridades locales, especialmente en ciudades medianas donde la competencia laboral es intensa. Será fundamental una participación comunitaria proactiva y una comunicación clara sobre los beneficios económicos para asegurar el apoyo local.
En el ámbito político, los datos influirán en los próximos debates sobre la regularización extraordinaria prevista en España y podrían fortalecer las demandas de una aplicación más estricta. Los profesionales de movilidad deben estar atentos a posibles modificaciones legislativas y preparar planes de contingencia ante eventuales límites en ciertas categorías de visados.